Humberto Maturana realiza conversatorio con docentes CEAS

Humberto Maturana realiza conversatorio con docentes CEAS

El doctor en biología y premio nacional de Ciencias 1994,  Humberto Maturana, junto a Ximena Dávila, epistemóloga y académica, ambos fundadores del Centro de Estudios Matríztica, reflexionaron junto a 200 educadores CEAS sobre el rol del profesor y profesora como formador y formadora en la sala de clases, entendiendo la educación como un proceso de transformación en la convivencia.

“Hay una diferencia entre educar y enseñar. Cuando hablamos de educación, hablamos de transformación de la convivencia. Cuando hablamos de enseñar, hablamos de orientar la mirada para mostrar algo”, explicó Maturana.

Durante su reflexión, Maturana abordó los conceptos del origen del ser vivo y su entorno, para explicar que éste no existe sin la circunstancia, sin el nicho ecológico que lo hace posible. “El nicho ecológico de los profesores y profesoras involucra a los niños, y  de los niños involucra a los mayores con los cuales conviven”, explicó. Por tanto, “cuando hablamos que la educación es transformación en la convivencia estamos diciendo que los niños y los mayores que ellos se transforman juntos al convivir”

Para Maturana, al conversar, los niños y niñas se transforman en la convivencia con los adultos. “Conversar significa estar ahí presente, escuchando, reflexionando. Todas las preguntas de los niños, todas las quejas, todas las inquietudes son tan importantes como nuestras preguntas, nuestras quejas, nuestras inquietudes. La información por sí misma no sirve de nada, yo puedo tener aquí una biblioteca con información y no sirve de nada. El profesor es irremplazable porque es el que va a reflexionar sobre la información. El único ámbito de reflexión que los niños van a encontrar va a ser los mayores con los cuales los niños conversen, si es que éstos están dispuestos a conversar”.

Con un ejercicio a la audiencia, Ximena dio cuenta de que el tiempo no es una barrera para conectarse con el otro. “Que sólo en 6 minutos puedo detenerme y preguntar a un niño como está, dejar que el otro aparezca, en sólo 6 minutos pueden hacer milagros”, señaló a los educadores. “Porque vasta que un adulto haya tenido presencia en la vida de un niño, para que el niño pueda salir cuando sea mayor de las dificultades que la vida les traiga”.

“Ustedes como profesores juegan un papel súper importante porque son educadores sociales” dice Ximena. “Educan a los ciudadanos de este país. Y qué es ser un educador social, es tener conciencia de que ese niño va a ser un ciudadano democrático en este país,  si crece con autonomía reflexiva y aprende a escoger desde sí lo que quiere conservar en su convivir. Si es reflexivo, si se respeta a sí mismo, si tiene equidad, si tiene ética, si es una persona que conversa y reflexiona”.

Maturana también agrego que el conversar siempre llevará a una pregunta y una reflexión. “La reflexión como lo mostró Ximena es un acto de mirar un espacio más grande que la localidad cuando no se encuentra, eso no se reemplaza con robots ni con inteligencia artificial, es un acto humano, es tal vez el acto humano más importante. El poder soltar el apego que uno tiene a lo  que está viviendo para mirar el espacio donde se encuentra y escoger desde lo que le pasa a uno con lo que ve. Y eso es lo que los niños requieren siempre, la posibilidad de reflexionar con los mayores con los cuales están conviviendo”.